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Es en la torre Martello, una de las
construcciones cilíndricas construidas en 1804 para
avistar un posible desembarco de Napoléon en Dublín,
donde comienza la novela “Ulysses”. Stephen
Dedalus, el alter ego de Joyce en “A Portrait of the
Artist as a Young Man”, aparece compartiendo vivienda
con un estudiante de medicina, el gordo Buck Mulligan, y
un inglés estudioso de la tradición irlandesa, Haines.
El ambiente entre ellos no es nada cordial y Mulligan
(recordado por Stephen como un Judas en los capítulos
15 y 16, por su condición de traidor) echa en cara al
“cobarde jesuita” el no haber cumplido la última
voluntad de su madre:
-
Podrías haberte arrodillado, maldita sea, cuando te
lo pidió tu madre agonizante -dijo Buck Mulligan-. Yo
soy tan hipérboreo como tú. Pero pensar que tu madre
te pidió con su último aliento que te arrodillaras y
rezaras por ella. Y te negaste. Tienes algo
siniestro...
Esta
acusación fue hecha al propio James Joyce en la vida
real, cuando al volver por última vez a Irlanda para
asistir a la muerte de su madre se negó a rezar ante
ella en su lecho de muerte. De acuerdo a la leyenda, la
mujer agonizante suplicó a Joyce que se encomendará a
la religión, cosa a la que se habría negado
tajantemente. Sin embargo, versiones más realistas del
suceso apuntan a que fue un familiar el que pidió a
Joyce que se arrodillara ante su madre, y que para ese
momento la mujer ya había perdido la conciencia.
Sin
embargo, la acusación de Mulligan no es el único
pasaje inspirado en la realidad. Y es que el propio
Joyce alquiló la torre Martello y vivió allí durante
una semana junto a dos amigos, en septiembre de 1904.
Los compañeros de Joyce eran John Gogarty, del que se
mofa Joyce en “Ulysses” al presentarlo como Buck
Mulligan, y Trench, un inglés apasionado por lo céltico
que sería inmortalizado como Haines.
Las
discusiones eran frecuentes entre estos tres personas de
tan fuerte ego (de hecho, aspiraban a reinstaurar la
cultura helénica y derrocar el catolicismo afixiante de
Dublín), a lo que se sumaba que el inglés Trench padecía
insomnio. Una noche, el joven se levantó y efectuó
varios disparos cerca de la cama de Joyce, quien luego
tuvo que ver como Gogarty efectuaba más disparos con la
misma pistola. Las balas dieron en unas ollas que acabarían
cayendo sobre la cabeza del aspirante a escritor, quien
no tardó en dejar la torre al día siguiente y tras sólo
una semana de “convivencia”.
En
la magna novela de Joyce, dejaría la torre sin llave a
principio del día. Lamentablemente para él, se queda
sin ella tras mantener una pelea con Mulligan cerca de
la medianoche de ese día, ya que éste intenta darle
esquinazo a Stephen cuando llegan a la zona de burdeles.
De la pelea recibe un golpe en la mano y se queda sin la
llave, aunque la situación mejora un tanto al ser
encontrado por un Leopold Bloom que lo “salva” de
los abismos de la lujuria y lo lleva a su casa para
darle algo de comer y reponerle de los golpes.
El
esteta, que ha vagado durante todo el día lo seguirá
haciendo durante la noche, ya que rechaza el
ofrecimiento de Bloom para quedarse a dormir en su casa
y no puede volver a la torre.
Tras
la desagradable experiencia en Martello, Joyce
recapacita ante el panorama que se le presenta en Dublín:
su carrera de escritor está claramente amenazada por el
excesivo localismo impuesto por la amplía mayoría
nacionalista en el campo de las letras. Stephen Dedalus
huye en “Ulysses” de la torre y no quiere volver con
su famlia, y Joyce, cansado por tanta “parálisis” y
mediocridad, propone a Nora, a quien había conocido el
16 de junio de ese verano (Bloomsday) dejar el país y
probar fortuna en la Europa continental. Ella accede
ciegamente, como siempre hizo con el que sería su
marido, y abandonan Irlanda con una supuesta oferta de
trabajo en la Berlitz School en Pola, que luego se
demostraría falsa.
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