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Andrés
Pérez Simón.
Isaías
Gómez estudia dos adaptaciones fílmicas de textos de
James Joyce desconocidas casi por completo en España.
Al referirse a Passages from Finnegans Wake (Mary
Ellen Bute, 1965) advierte que se trata de la primera
versión fílmica de una obra de Joyce (paradójicamente,
de su última y más enrevesada novela), cuyo valor
principal radica en la creatividad de la directora para
recrear el sueño de Finnegans a través de su técnica “seeing
round”. Sobre A Painful Case (John Lynch,
1985), una de las estampas de la colección de relatos Dubliners,
el autor señala las características completamente
opuestas de la obra por tratarse de una adaptación para
la serie televisiva Irish Love Stories.
El
estudio sobre Finnegans Wake y A Painful Case
apareció publicado en 2001, y aunque la metodología es
la misma que la desarrollada posteriormente en “James
Joyce en el cine: la primera traducción fílmica de
Ulises” (2002), encontramos en este primer volumen
la formulación explícita de las herramientas con las
que Isaías Gómez trabaja para analizar las versiones
cinematográficas de Joyce. Así, resultan claves los
conceptos de “filme-escrito” y “filme-imagen”,
definidos por el profesor Jorge Urrutia a partir de
Roland Barthes, entendidos como los dos componentes de
un mismo discurso, el discurso fílmico. Por lo que se
refiere a la relación entre el texto fílmico y el
texto literario (es decir, el original de James Joyce),
Isaías Gómez indica que:
“Conscientes
de la particular idiosincrasia y nivel de narración
de cada texto (el literario y el fílmico), en ningún
momento se trata de hacer ver la supremacía de uno
sobre otro (...) sino de exponer y presentar las
transformaciones y cambios por los que el
filme-escrito va filtrando al texto literario hasta
llevarlo al filme-imagen (...) Todo ello nos llevará
a la cuestión final, al sentido y razón de ser de
tal o cual traducción del texto literario y no otra”.
(pág 11).
Isaías
Gómez articula su análisis a Passages from
Finnegans Wake en los capítulos II y III del libro.
En primer lugar, proporciona al lector un contexto en el
que situar la obra fílmica: trayectoria de Mary Ellen
Bute, concepción del cine por la directora,
circunstancias del rodaje... quizá la aportación más
valiosa del profesor español sea su estudio sobre la
forma de combinar efectos de luces y sonido para recrear
el sueño joyceano, una técnica denominada como “seeing
round” por Ellen Bute. En el capítulo III el
autor compara el guión fílmico con el texto original
de Joyce, analizando las claves de Finnegans Wake
que se transcriben a la pantalla y aquellas que son
silenciadas, pero nunca se propone un rígido esquema
comparativo para no mutilar la riqueza significativa de
ambos textos, escrito y filmado. En opinión del autor
de este libro, la directora se mantuvo bastante fiel a
la distribución espacio-temporal de la
novela.
Para
el profesor español, el mayor acierto de Ellen Bute fue
su capacidad para recrear la estructura circular de la
novela, concebida por Joyce bajo la concepción cíclica
de la Historia de el filósofo medieval Gianbattista
Vico. Los saltos temporales y los cambios de iluminación
son frecuentes en un filme que, no olvidemos, pasa por
ser una interpretación de la novela y no una traslación
unívoca. La multitud de personajes y nombres que se
entrecruzan en el estado de vigilia de Finnegans, el
protagonista, no ha de entenderse como una danza
surrealista sin nexo alguno:
“El
calificativo de surrealista con que el filme fue
catalogado por gran parte de la crítica de su momento
no fue, de ningún modo, del agrado de Bute, quien
(...) afirmó haber tratado su filme desde una
perspectiva totalmente realista”. (pág 41).
Isaías
Gómez concluye la parte referida a Passages from
Finnegans Wake afirmando que los 96 minutos de la
película han de ser considerados como una muy válida
“reacción a la novela” teniendo en cuenta que
fueron concebidos desde el punto de vista de la
directora y a partir de una técnica artística
diferente (la cinematográfica).
Por
lo que se refiere a la segunda mitad del libro, el autor
sale airoso del obstáculo que supone para el
investigador la escasez de material y fuentes bibliográficas
relacionadas con la adaptación televisiva de A
Painful Case. Tras trabajar con la cinta original,
el profesor de la Universidad de Almería concluye que
se trata de la versión más fiel al original literario
hasta la fecha, algo que se debe a la poca extensión
del texto original (un relato de 14 páginas, que podría
servir casi de guión fílmico) y a las posibilidades
que ofrece la televisión para recrear una narración en
sólo 54 minutos y a bajo coste.
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