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Francisco
García Tortosa obtiene la licenciatura en Filología
Moderna por la Universidad de Salamanca, y doctorado por
la misma universidad tras defender su tesis en 1970.
Desde el año 1976 ejerce de catedrático en la
Universidad de Sevilla, si bien con anterioridad ha
trabajado en los centros de Salamanca y Santiago de
Compostela. Por lo que se refiere a su trayectoria fuera
de España, comenzó en 1964 como lector en la
Universidad de Kingston (Londres), para continuar en
Leeds. En total, cuatro años en Inglaterra que le
sirvieron para conocer a fondo la lengua y literatura
inglesa. De esta experiencia ya publicaría en 1973
“Viajes imaginarios en el siglo XVIII inglés y su
fondo cultural”, en la editorial de la Universidad de
Salamanca; y “English literature and the
working-class”, junto a Ramón López Ortega,
publicado por la Universidad de Sevilla.
García
Tortosa emerge en la década de los ochenta como uno de
los mayores especialistas en Joyce en España y Europa,
tras presidir en 1982 el congreso “Joyce: una lengua
nueva” en la Universidad de Sevilla. Si en 1978 ya
había sido socio fundador de la Asociación Española
de Estudios Anglo-Norteamericanos, en 1988 pone en
marcha el grupo de investigación sobre James Joyce, con
el apoyo económico de
la Junta de Andalucía, y en 1990 funda (y
preside) la Asociación Nacional James Joyce, que viene
funcionando hasta hoy día.
Precisamente
su labor en la Asociación Nacional James Joyce resulta
de importancia clave para que los investigadores y
traductores que la integran reciban un merecido
reconocimiento internacional en 1982, año en el que
Sevilla es designada como sede para el simposio
internacional de la International James Joyce
Foundation.
Otra
fecha imprescindible para valorar la aportación de
García Tortosa a la divulgación de la obra de Joyce en
España es 1995, cuando funda junto a otros expertos la
revista internacional Papers on Joyce. Esta revista, de
tirada anual y distribuida a los socios de la
Asociación Nacional James Joyce, recoge artículos de
investigadores siempre abordando la relevancia del
escritor irlandés en relación con el idioma español.
García
Tortosa, que ha dirigido más de una treintena de tesis
desde su cátedra en la Universidad de Sevilla, es
responsable de un segundo proyecto de investigación,
“La recepción de Joyce en la literatura española”,
respaldado por el Ministerio de Educación y Cultura. Ha
impartido clases, cursos de doctorado y ha participado
en seminarios y másters en universidades de Madrid,
Lyon, Mónaco, Dublín, Eugene, North Carolina,
Cinncinati, La Coruña, Santiago de Compostela,
Salamanca, Cáceres, Valencia y Jaén.
Pero
si por algo será recordado García Tortosa, es por su
traducción (la tercera y para muchos expertos la
definitiva, si bien esto nunca puede ser afirmado) de la
mastodóntica novela Ulises. Después de
siete años de trabajo junto a la también docente en
Sevilla María Luisa Venegas, en 1999 salió a la luz
una versión pulcramente revisada y contrastada de un
texto muy complicado de traducir por su ambigüedad y
pluralidad de significado. Sin embargo, problemas
legales con los sucesores de Joyce (reclamaban derechos
de autor que tuvieron que ser abonados) llevaron al
secuestro de la edición y al consiguiente retraso en su
difusión. En 2002, el Ulises de García Tortosa
(editorial Cátedra) se asienta como el texto de
referencia para el lector en castellano, sobre todo
porque García Tortosa y Venegas trabajaron con cinco
ediciones del libro en inglés, algo que no habían
podido realizar José María Valverde ni José Salas
Subirat.
En
el prólogo del Ulises, ya se avisa que
“la fama la debe a razones que a veces poco tienen que
ver con la novela, y que están emparentadas con la
peculiar naturaleza de nuestro tiempo y de nuestra
cultura”. García Tortosa es de la opinión de que el Ulises
se cita mucho más de lo que se lee y es por ello por lo
que su traducción (con una introducción de 180
páginas) ha de ser un instrumento vital para la
divulgación de la intrincada obra joyceana.
También
García Tortosa ha trabajado con la otra obra indescifrable
de Joyce, el Finnegans Wake, si bien de
forma parcial. También en la editorial Cátedra aparece
en 1992 Anna Livia Plurabelle (Finnegans Wake, I,
wiii), una edición bilingüe de García Tortosa
con la traducción de Ricardo Navarrete, José María
Tejedor y él mismo.
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